viernes, 20 de marzo de 2009

Aborto terapéutico

Estimados, una vez más demostramos que somos una mierda de país, durante 58 años fue legal efectuar el aborto terapéutico en este país, pero al retomar la democracia, increiblemente se restringió aún más la libertad, y se le niega uno de los derechos humanos más importantes a las familias de este país el derecho a elegir, actualmente estamos incluidos en el selecto grupo de paises 3% del mundo donde esto no se puede hacer (estadística que incluye al vaticano); irrisiblemente lo más increíble, es que el mismo grupo de deslegalizó el aborto terapéutico ahora lo vuelve a poner en la discusión.
En el ámbito de la salud, es raro encontrarse con un profesional que por motivos doctrinarios sea capaz de defender esta tésis, usualmente son utilizados los respingos eclesíasticos para estos fines, confundiendo los roles; pero en su gran mayoría los profesionales de la salud, han sido educados y entrenados para aceptar el aborto terapéutico como una opción válida, que en ciertas cirscuntacias puede tener los siguientes desenlaces, recuperar a la madre de alguna condición médica que se produzca secundaria a la enfermedad del feto, recuperar, o aminorar o simplemente paliar el dolor psicológico de llevar a un hijo que inminentemente va ha crecer, y que en el momento de nacer seguro va ha ser incompatible con la vida; existe una posibilidad más rebuscada pero real, que el embarazo sea gemelar y uno sólo de los futuros hijos venga afectado, en cuyo caso sería una medida de salvataje para con el hermano.
En todos los casos, la destrucción del ánimo de los padres es inminente, en todos los casos, nadie quedará feliz con el resultado, en todos los casos los costos a pagar, emocionales y físicos son elevadísimos; en Chile, en ninguno de estos casos, yo como persona individual, que según la constitución tengo derecho a elegir mi religión, puedo elegir, por que un grupo de mafiosos, tradicionalistas y sesgados, cree que puede elegir por nosotros; espero que nunca les pase... de verdad... CTM.

jueves, 19 de febrero de 2009

Mala racha I

Cuando estamos en un mala racha todo sale mal, he dejado de escribir sólo por que recientemente estuve de vacaciones, como esto no podría ser considerado malo, simplemente no puedo encontrar una relación entre la vuelta a lo "normal", por tanto voy y a la vuelta siento que todo ha sido abandonado, trabajo y trabajo para solucionar todos los arrastres de las vacaciones y secuelas, siento que la mala racha no terminará, llevo tres semanas con la sensación de que no acabará nunca, estoy nauseoso y aburrido; siento que es sólo una mala racha...

lunes, 8 de diciembre de 2008

Los malditos dólares



Karl marx, en una visión distinta


Ante la amenaza, debido a la entrada del virus ISAv en los cultivos de salmones en nuestra X-XI región, reconocida y originada simplemente por malas prácticas ambientales y ecológicas (desde el punto de vista de los sistemas no de los verdes), donde todo se reduce a gastos de producción e ingresos; se asoma o se comenta que el estado tenga que intervenir la economía en defensa de las empresas salmoneras que abundan en nuestra humilde región, yo reflexiono y me pregunto, esta el estado en condiciones económicas de dejar caer estas empresas, o son los empleos los que les interesan (50.000 directos), yo más bien creo que ellos saben que si salvan las empresas salmoneras, los reditos que recibirán a largo plazo son muy superiores a los invertido (intervención vs impuestos), por lo que desde la teoría económica les coviene, 1+1=(2+intereses), y es en este sentido que me pregunto... y dejo abierta a la discusión,


y me pregunto:


¿Cuál es el rol de estado? Debe intervenir y rescatar empresas que generan ganancias de 2000 millones de pesos al año (x 19% de impuestos...o más quizás 400 millones de dólares anuales, aha cifra mágica (transantiago)), o dejar caer estos monstruos privados como la teoría del mercado propone.


¿Cuál es el límite de la protección social? Cuando el estado tiene que intervenir, por el bien público, cuando las empresas son muy grandes, cuando desarrollan la economía de forma pujante.


¿Alternativas de solución? Debe el estado tener un rol solamente como fiscalizador, o también intervenir el mercado y regularlo. 


¿Debe el estado salir en la defensa de los intereses de particulares, o no son particulares cuando mueven económicamente casi dos regiones?


Dejo el tema, no lo tengo claro, espero que este ensayo distinto, donde no hay una salida motive a los contertulios a opinar y generemos un debate, ojalá con una respuesta, de este círculo que se centra en este simple blog.

domingo, 30 de noviembre de 2008

El salvador o el payaso? que chucha esta pasando

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Una vez más apareció anoche en la teletón el rucio y extravagante empresario Leonardo Farkas, entregando la friolera de $ 1.000.000.000.  o sea el 7,5 % de la teletón a su haber, cosa que hubiera sido la gran noticia sino le sale el Empresario Nazar proveniente desde USA con una luca de millones al igual que el farandulero regalador de plata.

La dificultad para entender sus actos cabe en dos ámbitos, el primero es que no se acerca ni por lejos a los que si tienen lucas en Chilito, la Sra de Luksic (el murió el 2005) con el número 77 de la lista de forbes y un presupuesto pa comprarse zapatos de 10 billones de dolares no más, luego vienen otros, todos saben quienes son los tios ricos de chile, un en el ranking está el nº 897 don parque Tantauco y otros con 1.7 billones de dólares, segundo Farkas según se comenta tiene más o menos 250. millones de dólares como capital, y ayer donó el 0,7% de su capital en una teletón, no sabría entender como pretende mantener este nivel, ya que a menos que este personaje no sepa, teleton hay todos los años, y si el otro año dona sólo 250. millones de pesos va ha pasar por cagado. 

Respecto a la postulación para ser presidente, no creo que alguien con un mínimo de entendimiento de la vida vaya a votar por este señor, ya que no tiene bases para ofrecer gobernavilidad, a menos que, aparezca unido a algún sector político, pero a cual, la izquierda no lo puede aceptar, la derecha ya tiene un tio rico, y el centro no alcanza a organizarse aún como para absorver a un personaje de la farándula. 

Otra cosa es creer que le va ha ir mal, pero ojo, si se maneja puede dar un zarpaso importante, pero, tras el chiste, que va ha pasar, cual es el nivel de la gente que lo asesora, sólo están comprados o siguen un ideal, porque no puedes comprar todo; hay cosas que simplemente necesitan de fundamentos e ideales, se ha visto en muchos sitios web y facebook que este hombre tiene una profunda entrada en la juventud, la que en su mayoría no está inscrita en los registros electorales, pero avanza el tiempo, y nos acercamos, se siente, se siente...dicen... pero por favor ocupemonos de otras cosas. Y si Farkasman quiere seguir dando plata que se haga una fundación para los enfermos de algo y que no huevee más, por que simplemente te encuentro un payaso...

Si de verdad te vas a postular, ten una idea, planificación y comportate como profesional, ya que eso es lo que requiere el país no un riesgo en potencia. 

jueves, 6 de noviembre de 2008

Martes Negro...

Conocido se hizo el senador, y recientemente electo presidente de Estados Unidos de América por la calidad de sus discursos, en un día que llena de esperanza a los países de mundo, aparentemente en una jornada, que a lo menos se podría denominar como interesante e histórica, aquí les dejo las palabras de Obama, en uno de los discursos más llenos sentimiento que he leído.  


Este comentario es escuchable si le da lata leerlo completo. 

http://es.youtube.com/watch?v=N7QZZq6GUjs


"¡Hola, Chicago!


Si todavía queda alguien por ahí que aún duda de que Estados Unidos es un lugar donde todo es posible, quien todavía se pregunta si el sueño de nuestros fundadores sigue vivo en nuestros tiempos, quien todavía cuestiona la fuerza de nuestra democracia, esta noche es su respuesta.


Es la respuesta dada por las colas que se extendieron alrededor de escuelas e iglesias en un número cómo esta nación jamás ha visto, por las personas que esperaron tres horas y cuatro horas, muchas de ellas por primera vez en sus vidas, porque creían que esta vez tenía que ser distinta, y que sus voces podrían suponer esa diferencia.


Es la respuesta pronunciada por los jóvenes y los ancianos, ricos y pobres, demócratas y republicanos, negros, blancos, hispanos, indígenas, homosexuales, heterosexuales, discapacitados o no discapacitados. Estadounidenses que transmitieron al mundo el mensaje de que nunca hemos sido simplemente una colección de individuos ni una colección de estados rojos y estados azules.


Somos, y siempre seremos, los Estados Unidos de América.


Es la respuesta que condujo a aquellos que durante tanto tiempo han sido aconsejados a ser escépticos y temerosos y dudosos sobre lo que podemos lograr, a poner manos al arco de la Historia y torcerlo una vez más hacia la esperanza en un día mejor.


Ha tardado tiempo en llegar, pero esta noche, debido a lo que hicimos en esta fecha, en estas elecciones, en este momento decisivo, el cambio ha venido a Estados Unidos.


Esta noche, recibí una llamada extraordinariamente cortés del senador McCain.


El senador McCain luchó larga y duramente en esta campaña. Y ha luchado aún más larga y duramente por el país que ama. Ha aguantado sacrificios por Estados Unidos que no podemos ni imaginar. Todos nos hemos beneficiado del servicio prestado por este líder valiente y abnegado.


Le felicito; felicito a la gobernadora Palin por todo lo que han logrado. Y estoy deseando colaborar con ellos para renovar la promesa de esa nación durante los próximos meses.


Quiero agradecer a mi socio en este viaje, un hombre que hizo campaña desde el corazón, e hizo de portavoz de los hombres y las mujeres con quienes se crío en las calles de Scranton y con quienes viajaba en tren de vuelta a su casa en Delaware, el vicepresidente electo de los Estados Unidos, Joe Biden.


Y no estaría aquí esta noche sin el respaldo infatigable de mi mejor amiga durante los últimos 16 años, la piedra de nuestra familia, el amor de mi vida, la próxima primera dama de la nación, Michelle Obama.


Sasha y Malia, os quiero a las dos más de lo que podéis imaginar. Y os habéis ganado el nuevo cachorro que nos acompañará hasta la nueva Casa Blanca.


Y aunque ya no está con nosotros, sé que mi abuela nos está viendo, junto con la familia que hizo de mí lo que soy. Los echo en falta esta noche. Sé que mi deuda para con ellos es incalculable.


A mi hermana Maya, mi hermana Alma, al resto de mis hermanos y hermanas, muchísimas gracias por todo el respaldo que me habéis aportado. Estoy agradecido a todos vosotros. Y a mi director de campaña, David Plouffe, el héroe no reconocido de esta campaña, quien construyó la mejor, la mejor campaña política, creo, en la Historia de los Estados Unidos de América.


A mi estratega en jefe, David Axelrod, quien ha sido un socio mío a cada paso del camino.


Al mejor equipo de campaña que se ha compuesto en la historia de la política. Vosotros hicisteis realidad esto, y estoy agradecido para siempre por lo que habéis sacrificado para lograrlo.


Pero sobre todo, no olvidaré a quién pertenece de verdad esta victoria. Os pertenece a vosotros. Os pertenece a vosotros.


Nunca parecí el aspirante a este cargo con más posibilidades. No comenzamos con mucho dinero ni con muchos avales. Nuestra campaña no fue ideada en los pasillos de Washington. Se inició en los jardines traseros de Des Moines y en los cuartos de estar de Concord y en los porches de Charleston. Fue construida por los trabajadores y las trabajadoras que recurrieron a los pocos ahorros que tenían para donar a la causa cinco dólares y diez dólares y veinte dólares.


Adquirió fuerza de los jóvenes que rechazaron el mito de la apatía de su generación, que dejaron atrás sus casas y sus familiares para hacer trabajos que les procuraron poco dinero y menos sueño.


Adquirió fuerza de las personas no tan jóvenes que hicieron frente al gélido frío y el ardiente calor para llamar a las puertas de desconocidos y de los millones de estadounidenses que se ofrecieron voluntarios y organizaron y demostraron que, más de dos siglos después, un gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo no se ha desvanecido de la Tierra.


Esta es vuestra victoria.


Y sé que no lo hicisteis sólo para ganar unas elecciones. Y sé que no lo hicisteis por mí.


Lo hicisteis porque entendéis la magnitud de la tarea que queda por delante. Mientras celebramos esta noche, sabemos que los retos que nos traerá el día de mañana son los mayores de nuestras vidas dos guerras, un planeta en peligro, la peor crisis financiera desde hace un siglo.


Mientras estamos aquí esta noche, sabemos que hay estadounidenses valientes que se despiertan en los desiertos de Irak y las montañas de Afganistán para jugarse la vida por nosotros.


Hay madres y padres que se quedarán desvelados en la cama después de que los niños se hayan dormido y se preguntarán cómo pagarán la hipoteca o las facturas médicas o ahorrar lo suficiente para la educación universitaria de sus hijos.


Hay nueva energía por aprovechar, nuevos puestos de trabajo por crear, nuevas escuelas por construir, y amenazas por contestar, alianzas por reparar.


El camino por delante será largo. La subida será empinada. Puede que no lleguemos en un año ni en un mandato. Sin embargo, Estados Unidos, nunca he estado tan esperanzado como estoy esta noche de que llegaremos.


Os prometo que, nosotros, como pueblo, llegaremos.


Habrá percances y comienzos en falso. Hay muchos que no estarán de acuerdo con cada decisión o política mía cuando sea presidente. Y sabemos que el gobierno no puede solucionar todos los problemas.


Pero siempre seré sincero con vosotros sobre los retos que nos afrontan. Os escucharé, sobre todo cuando discrepamos. Y sobre todo, os pediré que participéis en la labor de reconstruir esta nación, de la única forma en que se ha hecho en Estados Unidos durante 221 años bloque por bloque, ladrillo por ladrillo, mano encallecida sobre mano encallecida.


Lo que comenzó hace 21 meses en pleno invierno no puede terminar en esta noche otoñal.


Esta victoria en sí misma no es el cambio que buscamos. Es sólo la oportunidad para que hagamos ese cambio. Y eso no puede suceder si volvemos a como era antes. No puede suceder sin vosotros, sin un nuevo espíritu de sacrificio.


Así que hagamos un llamamiento a un nuevo espíritu del patriotismo, de responsabilidad, en que cada uno echa una mano y trabaja más y se preocupa no sólo de nosotros mismos sino el uno del otro.


Recordemos que, si esta crisis financiera nos ha enseñado algo, es que no puede haber un Wall Street (sector financiero) próspero mientras que Main Street (los comercios de a pie) sufren.


En este país, avanzamos o fracasamos como una sola nación, como un solo pueblo. Resistamos la tentación de recaer en el partidismo y mezquindad e inmadurez que han intoxicado nuestra vida política desde hace tanto tiempo.


Recordemos que fue un hombre de este estado quien llevó por primera vez a la Casa Blanca la bandera del Partido Republicano, un partido fundado sobre los valores de la autosuficiencia y la libertad del individuo y la unidad nacional.


Esos son valores que todos compartimos. Y mientras que el Partido Demócrata ha logrado una gran victoria esta noche, lo hacemos con cierta humildad y la decisión de curar las divisiones que han impedido nuestro progreso.


Como dijo Lincoln a una nación mucho más dividida que la nuestra, no somos enemigos sino amigos. Aunque las pasiones los hayan puesto bajo tensión, no deben romper nuestros lazos de afecto.


Y a aquellos estadounidense cuyo respaldo me queda por ganar, puede que no haya obtenido vuestro voto esta noche, pero escucho vuestras voces. Necesito vuestra ayuda. Y seré vuestro presidente, también.


Y a todos aquellos que nos ven esta noche desde más allá de nuestras costas, desde parlamentos y palacios, a aquellos que se juntan alrededor de las radios en los rincones olvidados del mundo, nuestras historias son diversas, pero nuestro destino es compartido, y llega un nuevo amanecer de liderazgo estadounidense.


A aquellos, a aquellos que derrumbarían al mundo: os vamos a vencer. A aquellos que buscan la paz y la seguridad: os apoyamos. Y a aquellos que se preguntan si el faro de Estados Unidos todavía ilumina tan fuertemente: esta noche hemos demostrado una vez más que la fuerza auténtica de nuestra nación procede no del poderío de nuestras armas ni de la magnitud de nuestra riqueza sino del poder duradero de nuestros ideales; la democracia, la libertad, la oportunidad y la esperanza firme.


Allí está la verdadera genialidad de Estados Unidos: que Estados Unidos puede cambiar. Nuestra unión se puede perfeccionar. Lo que ya hemos logrado nos da esperanza con respecto a lo que podemos y tenemos que lograr mañana.


Estas elecciones contaron con muchas primicias y muchas historias que se contarán durante siglos. Pero una que tengo en mente esta noche trata de una mujer que emitió su papeleta en Atlanta. Ella se parece mucho a otros que guardaron cola para hacer oír su voz en estas elecciones, salvo por una cosa: Ann Nixon Cooper tiene 106 años.


Nació sólo una generación después de la esclavitud; en una era en que no había automóviles por las carreteras ni aviones por los cielos; cuando alguien como ella no podía votar por dos razones porque era mujer y por el color de su piel. Y esta noche, pienso en todo lo que ella ha visto durante su siglo en Estados Unidos la desolación y la esperanza, la lucha y el progreso; las veces que nos dijeron que no podíamos y la gente que se esforzó por continuar adelante con ese credo estadounidense: Sí podemos. En tiempos en que las voces de las mujeres fueron acalladas y sus esperanzas descartadas, ella sobrevivió para verlas levantarse, expresarse y alargar la mano hacia la papeleta. Sí podemos. Cuando había desesperación y una depresión a lo largo del país, ella vio cómo una nación conquistó el propio miedo con un Nuevo Arreglo, nuevos empleos y un nuevo sentido de propósitos comunes. Sí podemos.


Cuando las bombas cayeron sobre nuestro puerto y la tiranía amenazó al mundo, ella estaba allí para ser testigo de cómo una generación respondió con grandeza y la democracia fue salvada. Sí podemos.


Ella estaba allí para los autobuses de Montgomery, las mangas de riego en Birmingham, un puente en Selma y un predicador de Atlanta que dijo a un pueblo: "Lo superaremos". Sí podemos.


Un hombre llegó a la luna, un muro cayó en Berlín y un mundo se interconectó a través de nuestra ciencia e imaginación.


Y este año, en estas elecciones, ella tocó una pantalla con el dedo y votó, porque después de 106 años en Estados Unidos, durante los tiempos mejores y las horas más negras, ella sabe cómo Estados Unidos puede cambiar.


Sí podemos.


Estados Unidos, hemos avanzado mucho. Hemos visto mucho. Pero queda mucho más por hacer. Así que, esta noche, preguntémonos si nuestros hijos viven hasta ver el próximo siglo, si mis hijas tienen tanta suerte como para vivir tanto tiempo como Ann Nixon Cooper, ¿qué cambio verán? ¿Qué progreso habremos hecho?.


Esta es nuestra oportunidad de responder a ese llamamiento. Este es nuestro momento.


Estos son nuestros tiempos, para dar empleo a nuestro pueblo y abrir las puertas de la oportunidad para nuestros pequeños; para restaurar la prosperidad y fomentar la causa de la paz; para recuperar el sueño americano y reafirmar esa verdad fundamental, que, de muchos, somos uno; que mientras respiremos tenemos esperanza. Y donde nos encontramos con escepticismo y dudas y aquellos que nos dicen que no podemos, contestaremos con ese credo eterno que resume el espíritu de un pueblo: Sí podemos.


Gracias. Que Dios os bendiga. Y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América." 


BARAK OBAMA minutos después de recibir la noticia de haber ganado las elecciones.

martes, 28 de octubre de 2008

Goobye, blue sky

En las últimas semanas he pensado mucho si quiero o no escribir acerca de este tema, y para todos los que me conocen saben que este no es un tema fácil, que te golpea en lo más hondo y profundo de tus convicciones.

Por lo que sólo queda decir adiós, a mis dos angelitos que no alcanzaron a llegar a este triste mundo lleno de dolor y vicios, donde nos transformamos de seres puros de corazón en, independiente de las experiencias de vida, en seres imperfectos, sólo me queda esperar que ustedes nos hayan dejado sin dolor , que ustedes que nos hicieron tan felices, todo este tiempo, y que recibieron el amor y cariño de su familia, mama, papa y su hermanita, y lo pasaron tan bien en la guatita de sus mama,  se hayan enredado, como niñas inocentes que son, por jugar como buenas hermanitas, y que de este acto natural infantil, nos hayan dejado antes de que las podamos abrazar o besar; sólo lamento no haberles dicho más veces que las queríamos mucho, por eso Rosario  y  Catalina es que espero que cuiden desde donde esten a su mama y hermanita y les den fuerza para superar este dolor de despedida.

Su papa 

Paul

miércoles, 10 de septiembre de 2008

SINDROME DE PRIVACIÓN

Término ampliamente difundido en el ámbito, que será de máxima utilización durante el mes venidero de fiestas patrias, por el desenfrenado consumo de todo tipo de ahorros y aginaldos.
Pero el día de hoy me refiero a la sensación, aquella; desagradable, incomoda, reiterativa, ambigua y a veces inconexa, de sentir que algo falta, algo a lo que estamos acostumbrados lo hemos perdido, a veces por un tiempo largo, a veces por un tiempo corto, o tras veces nunca volvera, quien no hecha de menos aquellos asados de cinco horas en la casa del vecino, quien no hecha de menos esa sensación de estar o pensar que estas, haciendo algo que importa, algo que significa, cada día gotea menos, cada día importa menos, cada día siento que hacemos menos la diferencia y que simplemente estamos de paso, como el agua por sobre la tierra que llegaremos al final, antes lo único que importaba era tener alguna utilidad, aunque sea para regar escasamente lo que se toca; hoy a diferencia de antes creo que los bordes estan cimentados con concreto, que el caudal de agua (nosotros) no hacemos la diferencia y que solamente tenemos la sensación por que nos la venden...Quien la vende no importa, todos lo sabemos, la pregunta es por que nos la venden... en realidad y la respuesta es sencilla, por que toda industria debe tener un desgaste de material, mientras más fácil y maleable es este menos se desgasta el sistema, pero ¿por que nos sentimos así? por que nos estamos privando de participar, de recibir una contibución a cambio, por que antes creia que si haciamos la diferencia y ahora no, quizás si la hacemos y no la sentimos, pero en realidad depende de como la definamos, son esa suma eterna de pequeñeces que podemos aportar lo que hace una gran diferencia, a mi gusto no, simplemente estamos tal cual, no nos movemos, nos adaptamos a las nuevas condiciones, las que ellos nos venden... no compre, piense, luego adaptese.
Se preguntaran tras leer este inconexo texto, por que sindrome de privación, por que cada día que pasa siento que me falta algo, siempre es lo mismo, y concluyo finalmente que no es el que, sino el como lo siento, ahora creo que son pequeñeces insignificantes, antes creia que eran importantes... no lo sé simplemente hay que mirar atrás y ver como nos hemos adaptado.